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NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP.7

-¡Iaaaaan! ¡Abreeee!- Grita la joven enfurecida. Ian la escucha y la deja pasar. Ella echa humo y una vez están en la habitación de su amigo estalla pegándole una sonora bofetada. Ian no sale de su asombro mientras coloca la mano en su mejilla dolorida.
-¿Pero tú de qué vas?- Pregunta la chica sin calmarse.
-¿Cómo que de qué voy? ¡Ni que fueras mi novia!- Exclama.
-Ah, entonces sabes de qué hablo.
-Sí, bueno, lo suponía… Espera, ¿y tú como lo sabes?- Pregunta desconcertado. A modo de respuesta Kyllian  se acerca al ordenador y entra en el FACEBOOK, concretamente al perfil de Juliette y lee imitando su voz:
-“Menuda tarde con Ian. ¡Qué bien lo hace! Ya me entendéis…”- Vuelve a su voz normal.- Prácticamente lo sabe todo el mundo que tenga FACEBOOK.-
Kyllian mira a su amigo y su expresión pasiva le enfurece. Sin pensar con claridad coge una botella de la estantería y le lanza un buen chorro de agua a la cara.
-¡Despierta!- Exclama. Él sacude la cabeza mientras pequeñas gotitas caen de su pelo.
-Tú estás celosa.- Dice. La chica se sonroja sin saber por qué. El joven sonríe y evita una nueva torta dirigida hacia él.
-Por favor no cambies de tema.
-¿Pero qué tema?
-¡Que has hecho el amor con Juliette Homes!
- Pero si no llegamos a tanto.- Suspira. Kyllian ya no sabe si reír o llorar.
-¡Es decir, que Juliette va por ahí contando trolas que llegan a oídos de todos y tú te preocupas por si yo me pongo o no me pongo celosa!- Grita.
-No he dicho eso.
-¿Qué no has dicho eso? Por Dios, Ian madura de una vez.- Se sienta a su lado.- ¿Qué piensas hacer?
Ian se encoge de hombros.
-Yo mejor me voy que me estresas. Y de esta tendrás que salir solo.- Tras decir esto la chica se va.
 Diez minutos más tarde, al entrar en el FACEBOOK el chico descubre sonriente que su amiga le ayudará siempre. Su perfil ha sido actualizado y ahora pone: “ Juliette, mentirosa. Más quisieras.”
No cabe decir que Kyllian sabe su contraseña.
---
Will espera sentado en uno de los pequeños taburetes de madera colocados alrededor de la gran mesa vacía. Hace diez minutos que ha quedado con ella en el Starbucks. ¿Y si al final no viene? Empieza a preocuparse cuando las grandes puertas de cristal se abren y Casidy entra. Lleva el cabello recogido en una coleta alta y una bonita camiseta de flores combinada con unos vaqueros. Will le hace un gesto con la mano y le saluda sonriente, desde su encuentro no deja de pensar en ella.
-Bien… ¿y qué quieres?- Pregunta ella  sin rodeos.
-¿Cómo? Yo…- Se sonroja.
-¡Venga! No me hagas creer que solo me has traído aquí para hablar de tonterías.- La chica iba a decir algo más pero es interrumpida por un camarero.
-¿Quieren algo?
-Sí, una coca-cola, por favor.- Pide ella.
-Yo quiero un vaso de agua, gracias.
El camarero se aleja y Casidy abre la boca para decir algo, pero Will la interrumpe.
-Deberías tranquilizarte. No quiero nada, solo hablar contigo.- Pide.
Ella se calma y le mira con sus ojos verdes muy abiertos.
-Bien y… ¿Qué tal?- Pregunta el chico con una sonrisa y por primera vez ella se la devuelve.
Pasan las horas y poco a poco se abren el uno al otro. Lo pasan bien juntos y a Casidy cada vez le gusta más el chico de los enormes ojos azules. Están hablando cuando el móvil de la chica empieza a sonar.  Casidy lo coge. Habla atropelladamente  y luego empieza a gritar. Will consigue oír parte de la conversación.
-¡¿Qué Ian ha hecho qué?!
-¿Juliette?
-¡¿Qué?!
-Voy para allí.- Dice finalmente y cuelga.
-Tengo que irme, lo siento Will, me ha surgido algo.- Se dispone a marcharse cuando él la llama.
-Casidy, mañana…
-Mañana a las doce en el BABOL PARK. Ah, y llámame Cassie.- Le sonríe y se va.
Will se queda unos segundos embobado, claramente esa chica le tiene fascinado.

NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP.6

Es un bar barato, pero hacen buenos bocadillos. Y a Ian no le importa la impresión que pueda  causar a Juliette, ha venido con unas intenciones fijas.
-¿Buscas a alguien?- Pregunta agitando su largo cabello rubio con una voz que podría considerarse seductora.
-Esto… sí. A un camarero.- Responde, miente. Este es el lugar favorito de Kyllian, siempre pasa por ahí antes de judo. Hoy ha sido una excepción. “Debe de estar con Cassie en alguna parte, hablando sobre alguna cosa que prefiere contar a una casi-desconocida que a su mejor amigo.” Piensa molesto.
-Ya he pedido.- Dice Julliete.
-¿Ya?- pregunta asombrado- ¿Cuándo?
-Ahora, cuando estabas pensando en algo que probablemente no me interesa. Por lo que no tengas la molestia de contármelo y solo preocúpate por nuestra cita real en el mundo real.-
-¿Y qué me has pedido?- Pregunta.
-¿No sabe hacer nada solo el bebé?- Contesta en tono de burla. Ese comentario le molesta, es la segunda vez en toda la tarde que le llaman crío.
Media hora después Ian apura su bocata de bacon-queso mientras Juliette sigue picoteando sobre su ensalada.
“¿Ensalada en una bocatería? ¿No debería hablar el nombre del sitio sobre el menú? El caso es que todavía no hay ninguna ensaladería
-¡La cuenta!- Pide la chica levantando su largo y fino brazo. Seguro que el camarero se siente afortunado. Ian paga sin dar crédito al precio de la ensalada.
La cita termina y el chico le abre la puerta hacia la salida como buen caballero que es. Los jóvenes y no tan jóvenes miran a la pareja, o mejor dicho a la chica. Esta, camina moviendo las caderas al son
de una música que solo ella oye. Causa efecto ante los chicos que desearían poder estar con ella y ante las chicas que envidian su pelo, sus ojos, sus pechos, sus largas piernas… todo su cuerpo en general.
-Juliette…- Empieza el joven.
-¿Sí?
-Tú… solo quieres… pues eso… rollo ¿verdad?- No le gusta preguntar este tipo de cosas. La chica suelta una gran carcajada ensañando su perfecta y blanca dentadura.
-¡Pues claro!- Exclama. Ian suelta un extraño suspiro. Entonces Juliette se acerca a él, concretamente a su oído.
-Mañana, a las seis, en mi casa.- Susurra, tras la mirada sorprendida del chico pregunta:- ¿Sabes donde esta mi casa?- Él asiente ¿Cómo no iba a saber donde vive Juliette Homes?
-Tranquilo, estaremos solos.- Dice a modo de despedida, dejando tras ella un permanente olor a menta y a un chico profundamente confuso.
---
Will sigue caminando a paso alegre por la acera, hace un rato que se ha percatado de la chica que lo sigue. Aún no se ha vuelto a mirarla. Cruza el paso de peatones y un claxon lo hace volverse. Allí está ella, parada enfrente de un coche que se acerca a ella cada vez más deprisa. Will corre hacia la chica, la coge con fuerza y la tira al otro lado de la acera justo cuando el coche cruza el paso de zebra y continúa su camino.
Will aterriza en el suelo justo encima de ella. Lentamente la recorre con la mirada. Se puede decir que es guapa y alta, de unos dieciséis o diecisiete años; su pelo cobrizo le cae sobre los hombros y sus ojos verdes parecen más grandes a la luz de las farolas. La chica le mira y se sonroja, es entonces cuando se da cuenta de que sigue encima de ella. Con rapidez se pone de pie, ella le imita.
-Gracias por salvarme la vida. – Dice con tranquilidad como si solo le hubiera ayudado a  no caerse o algo así.
-¿Por qué me seguías?-Pregunta Will.
-¡Yo no te estaba siguiendo! ¡Por muy guapo que seas no merece la pena seguirte! ¡Y además ni siquiera te conozco!
-Empecemos por lo más fácil, ¿cómo te llamas?
-Casidy para ti, Cassie para todos los demás.
-Will “tú salvador” para ti, Will para todos los demás.- Dice en tono de burla haciendo una pequeña reverencia.
-Muy bien, Will, yo…
-Has olvidado lo de “mí salvador”
-¡Eres un creído!-Grita Cassie y con un resoplido se dispone a marcharse.
-¿Por qué no me cuentas lo creído que soy mientras tomamos algo en el “Starbucks” mañana?
-Iré, a las doce y media. Pero solo porque necesitas algunas lecciones de modales y modestia.-   

NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP.4


Tras el robo Kyllian y Cassie decidieron quedar, primero para un café pero debido a la repentina marcha de la primera quedaron el día siguiente, es decir hoy.

Cassie se encamina hacia la dirección que le facilitaron ayer. Se detiene frente a una casa blanca al final de la calle, “Bonita casa” piensa. Se detiene a admirarla unos momentos antes de pulsar el pequeño timbre, la estridente melodía que produce es la señal que espera Kyllian para abrir.

-Hola, hola Cassie- Dice alegremente. Cassie suelta una gran carcajada al ver el aspecto de su amiga. Lleva su pelo marrón recogido en un moño, una gafas de buceo cubriendo sus ojos grises y el resto de la cara cubierta de chocolate fundido al igual que su camiseta blanca.

-Pasa, ahora te lo explico.- Suspira. Cassie entra en la casa sin saber lo que se va a encontrar continuación.  Por eso no puede evitar sorprenderse cuando ve una casa bien arreglada y dos adultos roncando en el sofá.

-No hagas ruido, mis padres duermen.- Susurra Kyllian invitándole a subir. Cassie empieza a pensar que tal vez habría sido mejor quedar en su casa.

-¡Kikirikí!- Grita una voz desde el interior de una de las habitaciones.- Kyllian, gallina, todavía no he acabado contigo.

-Pero si te estoy ganando.- Responde la chica. Cassie entra en la habitación y… “Oh dios mío! Este chico tiene todo el derecho del mundo a ir sin camiseta.” Piensa suspirando. Un joven probablemente de su edad sin camiseta y el torso cubierto de marrón oscuro, característico del chocolate le hace una cómica reverencia quitándose las gafas de buceo. Entonces Kyllian aprovecha y le lanza un grumo de chocolate bien gordo que le da de lleno en la cara y que mancha sus ojos dorados. 

-¡Idiota!- Grita el chico entre risas. Kyllian se acerca a él e intenta quitar todo lo que puede con delicadeza.

-Ves, no puedes hacer nada solito.- Dice. Él infla lo mofletes y hace un gesto de enfado.

-Ian… no te lo tomes todo a mal.- Pide la chica.

-No me lo tomo a mal, pero… ¡puedo quitarme esto sin tú ayuda!- Dice.

-¡Pues ya tardas!- Le apremia metiéndolo en el cuarto de baño de su habitación.

Cassie piensa en la relación que Kyllian tiene con el chico… Ian. Tal vez sean familia: hermanos, primos… o novios. Tras llevar a cabo esta última reflexión y barajar las posibilidades de una relación amorosa… ¿celos?

-Es… ¿tu novio?- Prueba.

-Ian, ¿mi novio?- Kyillian ríe. -¡Imposible! No podría, ja, ja, ja, antes muerta que teniendo algo con él. Es mi mejor amigo. Es como mi hermano.

***

“El drama de mi vida” Piensa apoyándose en la puerta. ¿Cómo se le va declarar?

Angustiado empieza a limpiarse la cara. A él ni siquiera le gusta ese juego. Sólo quería que Kyllian le viera sin camiseta y se diera cuenta de lo que se pierde. No ha funcionado. Tal vez debería salir con esa tal Julliette, aunque la considere una buscona. Tal vez así consiga algo…

NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP.5

-Entonces aterriza en la piscina… en pelotas.- suelta Kyillian.
-Ja, ja, ja!.- Ríe Cassie, de hecho casi se le saltan las lágrimas.
-Sí, la verdad es que fue buenísimo. El verdadero problema fue convencerle para salir. Estuvo más de tres horas allí metido y como sólo habían chicas…Al final le tuve que dejar una parte de abajo mía.-
Ambas chicas vuelven a estallar en carcajadas. Es la tercera anécdota que cuenta sobre Ian y a este no le hace demasiada gracia. Había entendido que su mejor amiga estuviera hablando en privado con Cassie, era bastante normal teniendo en cuenta que le había salvado la vida. Pero de ahí a pasarse todo el rato poniéndole verde había un trecho.
Pero seguro que lo hacía por venganza. Debería pedirle perdón. No soporta verle enfadada y menos por su culpa. Así que aguanta todos sus cachondeos, ya le pedirá perdón más tarde. No quería quedar como un debilucho delante de Cassie, ni delante de nadie. Esa faceta sólo se la mostraba a Kyillian.
-Por cierto, una duda, el juego ,ese del chocolate, ¿lo habéis sacado de “Canciones para Paula”?- pregunta Cassie.
-Sí. Es una modificación. Ian es un loco amante de la colección y de todos los libros en general.- contesta Kyillian.
-¡A mí también me encanta leer!-dice Cassie con la cara iluminada.
Tras el último comentario Ian verifica el enfado de Kyllian. Delante del resto del mundo odia la lectura, le parece una pérdida de tiempo. Pero sólo es una pieza más de esa gran máscara con la que se ha acostumbrado a vivir.
Kyllian está enfadada de verdad. Se debe apresurar a pedirle perdón.    
-Cassie, mejor vamos a dar una vuelta, debería pedirte consejo en una cosa.-dice Kyllian de repente.
-Vale.-acepta encogiéndose de hombros.
-Sí, yo también debería irme, he quedado con unos amigos y eso….-dice Ian apresuradamente. Kyllian le lanza una mirada amenazadora que conociéndola querrá decir “no te metas en líos”. A modo de respuesta se acerca y le besa en la mejilla “¿qué? Los amigos pueden hacer eso ¿no?”.
Mientras se aleja de la casa le da vueltas a ese “asunto” del que las chicas tenían que hablar.
¿Y si él también le gusta Kyillian? ¿Y si es el motivo por el cual no es a él a quien recurre?
De todas maneras es demasiado tarde para él. Si sus suposiciones son ciertas es un tremendo idiota. Es demasiado tarde para una oportunidad.
En realidad no había quedado con esos amigos sino con Juliette. En unas horas todo el instituto lo sabrá y sus posibles oportunidades desaparecerán por completo…
                           ---
Cassie y Kyllian pasean por las calles ya están dejando atrás la 7th AVENUE y Kyllian aún no le había dicho eso tan importante. Al principio Cassie no estaba muy dispuesta a separarse de ese tal Ian, reconoce que pensaba en él. Pero con solo mirar un segundo a su amiga ya le había convencido. Si le había sacado de allí para decirle algo tenía que ser verdaderamente importante.
Por fin Kyllian se para frente a un pequeño banco naranja rodeado por algunos árboles  y matorrales en el que ambas se sientan.
-Yo… necesito pedirte consejo sobre algo.- Empieza lentamente.
-Venga, suéltalo.
-Es que… no sé cómo decirle a Ian que yo…
Puede que la chica siguiera hablando, tal vez se hubiera confesado o tal vez hubiera decidido que una ex-desconocida no era la persona adecuada para contarle sus problemas. Cassie nunca lo sabrá. Cuando Kyllian empezó a hablar se giró y pasando delante de ella estaba un chico guapo, alto y rubio. Sus miradas se cruzaron y Cassie se dio cuenta de que sus ojos eran de un azul intenso como ¿los de su sueño? No cabe decir que había echado a correr y que ahora mismo sigue corriendo. Corriendo detrás de aquel chico que se ha colado en sus sueños.
Una centésima parte de su cabeza piensa en Kyllian, en que no ha oído lo que le tenía que decir y que por si fuera poco la había dejado tirada en medio de la nada. Pero el resto de su cerebro solo piensa en el chico guapo que tiene delante. Por eso no se da cuenta hasta el último momento de que un coche que toca el claxon se dirige hacia ella demasiado rápido.
Había oído decir que cuando vas a morir ves pasar toda tu vida por delante, pero ella solo ve al coche acercarse a una velocidad de vértigo y cómo unos brazos la agarran firmemente y la apartan de la trayectoria del coche.
Antes de que se diera cuenta estaba en el suelo, encima de ella el chico de los enormes ojos azules.   


NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP.3


Cassie camina alegremente por la calle, ha quedado con Sarah en La Octava Nota, el bar de moda de la ciudad.

Su día ha sido lamentablemente normal, las clases han sido aburridas, y ahora que el fin de curso se acerca los exámenes son más complejos y cada día se convierte en una interminable cuenta atrás para el gran premio: las esperadas vacaciones de verano en las que se apartan los estudios, y todos están más relajados y felices. Algo interrumpe sus pensamientos. Ha oído un… ¿grito?

Sigue el sonido y se adentra en un oscuro callejón un chico y una chica representan lo que a simple vista se podría considerar una escena romántica. De no ser, claro está, que el hombre no sostuviera una cosa afilada y plateada contra el cuello de la joven.

Cassie no lo piensa, coge una gran piedra y la estampa contra la cabeza del agresor.  Y esté caé desplomado al suelo. Se queda blanca, ¿Y si lo ha matado? Pronto recupera el color al ver que el pecho del hombre sube y baja al ritmo de su respiración.

Es entonces cuando se detiene a observar a la chica. Tiene un pelo castaño que  le cae en rizos sobre los hombros. Sus ojos grises reflejan miedo. Sus labios se abren,  quizás para articular un “gracias” o un “te debo mi vida Pero lo único que dice es:
 -¿Cómo?-.

Instintivamente Cassie  le replica lo primero que le viene a la cabeza:
-Cogí una piedra y se la he tirada a la cabeza, parece que tengo puntería.-

Ahora es su turno de preguntar: -¿Qué ha pasado? ¿Quién eres? ¿Estás bien?-

-Yo…- Empieza. Cassie la mira, se le ve pequeña ahora y sobretodo muy asustada.

-¿Sabes qué? ¿Por qué no me lo cuentas mientras tomamos un café?- Pregunta con amabilidad mientras la ayuda a levantarse.
-No me gusta el café, pero acepto con gusto

NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP. 2


Kyllian cierra la puerta detras de ella, a veces no soporta al memo de su amigo. Pero aún así siempre siente que le debe ayudar. Para ella Ian siempre será el hermano pequeño que nunca tuvo, pese a que tienen la misma edad. Desde 1º de Primaria ha soportado sus faltas, sus locuras y sus asquerosas novias, siempre ha sido un rompecorazones y un poco gallito, pero nunca le ha echado nada de esto en cara ni ha intentado cambiarle. Pero hoy había sido diferente, algo había cambiado. Hoy se había dado cuenta de que la cosa no podía seguir así. Claramente Ian tenía que madurar. ¿Qué va a hacer cuando ella no esté para ayudarle? Con tristeza recuerda que aún no le ha comentado nada sobre su posible mudanza a España. ¿Pero por qué apenarle cuando todavía no hay nada seguro? Además aunque sabía que debía hacerlo no se sentía lo suficientemente valiente para contarselo

Con estos pensamientos en la cabeza  sale del edificio a las tres en punto y caminando pesadamente enprende el  camino de vuelta a casa.

                            ***

Kyllian se percata de aquella sombra. Lleva siguiendola por lo menos unas cuantas manzanas y aunque ha intentado dejarla atras, esta es más rápida que ella. De pronto se acerca a ella y de un tirón la arranca la práctica bandolera . “No, hoy no”, lo único que le falta ahora es eso. Sin pensárselo dos veces echa a correr tras él. El ladrón tuerce una esquina y se adentra en un callejón. No debe de ser muy listo, no se da cuenta de que el largo pasillo no tiene salida.

Tras la carrera consigue alcanzarle. “Sabes cómo defenderte Kyllian, no tengas miedo. Estos tíos van de duros pero no tienen agallas”, se convence.

La joven le propina una buena patada en la cara, tras esta un puñetazo. El ladrón es fuerte y consigue inmovilizarla; por suerte también sabe utilizar los dientes.

Entonces localiza el objeto brillante que el agresor esconde en el antebrazo. Una gota de sudor frio baja lentamente por su espalda. Todas aquellas frases alentadoras se convierten en el desgarrador susurro del miedo. Intenta, en vano, encontrar en los ojos del ladrón algo que no sea locura. Piensa en cómo salir de esta. El joven fornido le coloca la navaja demasiado cerca del cuello. Y ninguna de sus técnicas judocas sirven cuando te tienen completamente inmovilizada por esa ventaja que le has dado a tu oponente sintiendo miedo.


NO HAY TREGUA EN EL AMOR CAP. 1


Se sumerge en sus ojos dorados.
-¿Y que piensas hacer?- Pregunta.
- Bah,tu padre es el director y tu mi mejor amiga. Seguro que se te ocurre algo.- Dice restandole importancia.
-¿Y quien te dice que lo vaya a hacer?
-Kyllian, eres mi mejor amiga. Los amigos están para ayudarse
-Puede que esta vez ya no sea tan sencillo. Te has metido en demasiados líos. Mi padre opina que tal vez lo mejor sea expulsarte. Empieza a pensar que no eres una buena influencia.-Se levanta
-Pero si son cosas de críos…
-Ian, madura un poco, por favor. Vamos a cuarto de la E.S.O, ya no eres un niño. Deberías independizarte.
-Tengo claro que ya no somos niños, pero tu tampoco podrías estar sola.- Asegura.
- Ian, con los profesores no tengo ningún problema, y ahora mismo podría hacerte una llave de judo y dejaste sin pantalones.- se levanta- Estoy empezando a pensar que solo estas conmigo por conveniencia.-se dirige hacia la puerta. Ian se apresura a alcanzarla.
-Ky… ¡Kyllian! Sabes que no es cierto.- Le agarra de un brazo, esta se suelta con facilidad.
-Lo se, pero de esta tendrás que salir solo.
                                                                  ***
”Cassie se despertó bostezando. Miró el despertador, todavía era de noche. La habitación estaba a oscuras, pero la tenue luz de la luna que entraba por la ventana ayudó a que pudiera ver su reflejo en el gran espejo.
Buscó sus ojos verdes, se veían más grandes y ya no eran verdes. Su color había cambiado por un azul intenso como el mar. La luna dejo de iluminar la estancia y ahora solo veía oscuridad. Pero los ojos seguían brillando, entonces miedo, un gran pánico que le heló la sangre en las venas. Quería dejar de mirar, pero por mucho daño que le hacía siguió contemplando el azul de sus ojos…”
Cassie se despierta gritando, lentamente relaja los músculos y se incorpora sobre la cama. Una melodía le obliga a recoger el móvil que reposa sobre su mesita. Un nuevo mensaje de Sarah: ”Querida Cassie, aunque respeto y comprendo que estés cansada después de lo de anoche, no puedes saltarte un día de instituto. Estaré en tu portal en 10 minutos y quiero verte bajo!! :) ”
La muchacha se dirige al cuarto de baño. Rápidamente cepilla su largo cabello color cobre y se hace una trenza dejando unos cuantos mechones de pelo sueltos. Un vistazo al espejo sirve para comprobar el mal estado de su cara. Sus ojos se ven excesivamente grandes debido a la falta de sueño y su extrema palidez deja ver el miedo que ha pasado. Un toque de maquillaje aquí y allí puede hacer que su rostro pase de espantosamente horrible a horrible a secas.
Camina hasta la cocina, mientras desayuna recuerda lo sucedido anoche. No le importa pensar en la salida con sus amigos, pero después… rápidamente aparta esos pensamientos de su cabeza. Tras vestirse en su cuarto con una blusa y unos vaqueros y coger las llaves, se dirige hacía la puerta. ”Ya solo quedan 20 días” piensa con alegría y cierra la puerta de un portazo.

No hay tregua en el amor

NO HAY TREGUA EN EL AMOR: Aquí os dejamos con una nueva historia que trata de como cuatro persona se enfrentan al amor. Será una lucha a sangre fría, en la que tendrán que tomar decisiones. En la que todo vale. A lo largo de la novela descubrirán que en el amor no hay tregua, y que por mucho que pienses que lo tienes todo controlado el amor es impredecible.
Es un relato ameno, divertido y  romántico.
Iremos subiendo los capítulos al blog.
Esperamos que os guste.